TEMBLAD, MALDITOS

“Quiero que me entierren allí”, les dijo Robin Hood a sus alegres pillastres mientras lanzaba una flecha al azar dentro del bosque. La leyenda de Robin no estaría completa sin esa flecha que marca el lugar de su tumba, así como tampoco lo están las de muchos otros personajes míticos. A veces sientes lo mismo como escritor: sientes llegar el miedo de que los mejores años ya hayan quedado atrás, y que tus mejores novelas ya hayan sido escritas. Pero entonces miras hacia el futuro y te das cuenta de que no, de que lo mejor de tu carrera sigue estando guardado dentro de tu pluma. ¡Temblad, malditos, porque a mi revólver aún le quedan muchas balas! ¡Jua jua jua!

de lordofthemetaverso